miércoles, 22 de diciembre de 2010

Notas de la Bruja Curandera

Algo más de una misma verdad...
Nuestro viaje alrededor del contorno de la Rueda se inicia en el Norte, la oscuridad de la luna, la medianoche, el Pleno Invierno. El solsticio de invierno, que cae más o menos el 21 de diciembre, es el día más corto del año. En Gales se le denomina Alban Arthan, la Luz de la Osa Mayor, por la constelación más prominente del cielo del norte. Nuestros antepasados celebraban el pleno invierno unos días después del actual solsticio, el 25 de diciembre. Al alba, ese día, el punto por el que sale el Sol en el horizonte empieza a moverse hacia el Norte, ofreciendo la primera señal del lento retorno desde el invierno a la primavera y el verano. Nuestros antepasados caracterizaban esto como el renacimiento del Sol. En naciones industrializadas, tendemos a dar por hecha la fácil disponibilidad de comida y lujos como las dobles ventanas y la calefacción central. Es fácil olvidar que, para nuestros antepasados, el invierno traía la auténtica amenaza de la hambruna y la muerte; no es de extrañar que el renacimiento del Sol fuera celebrado por todo lo alto... El dios egipcio Horus, el dios babilonio Baal, el dios persa Mithras y el dios griego Adonis nacieron el 25 de Diciembre. El dios irlandes Lugh del Largo Brazo nació en un panteón-sepulcro de New Grange donde, la mañana del solsticio de invierno, un rayo de luz del Sol ilumina la cámara central de la tumba. En la colección de cuentos galeses denominados El Mabinogion, se habla de un niño llamado Mabon (el Hijo), nacido de Modron (la Madre). Este cuento y otros reflejan una antigua creencia en un niño solar mágico nacido en Pleno Invierno. A través de cuentos como estos nos damos cuenta de lo que el Pleno Invierno significaba para nuestros antepasados: un tiempo en que el recién nacido emergía de la muerte y la decadencia, de la emergente conciencia de la oscura comodidad de la matriz, abierto al flujo de nuevas experiencias, aunque desvalido y dependiente de los demás en lo que respecta a la protección y alimentación. En particular, como niños recién nacidos, confiamos en nuestras madres. Los acogedores brazos de la madre, la comodidad y la seguridad de la matriz se asocian al Norte. Nuestros antepasados veían la muerte como un regreso a la matriz de la madre Tierra. En el Norte, por tanto, encontramos el fin y el principio de la vida.
Ro
Bruja Curandera Clic a la rueda


4 comentarios:

  1. Que pena me da Rocio, después de leer esto, estar tan lejos. Pero al fin creo que los espíritus parecidos se atraen, piensan y sienten parecido. Por eso bendito fue el primer día que pase por aquí.

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  2. Pepi querida:
    La ley de afinidad opera en todos, y me siento afortunada de de conocerte. Gracias por tu cariño, estás correspondida aun a la distancia.
    ¡Feliz solsticio de invierno!

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  3. Sigamos sintiendo la magia de la naturaleza, que al fin y al cabo es la madre de todos. Feliz solsticio de invierno y muy felices días de despedida de año e inicio de otro! Un beso!

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  4. Mercedes: Así es, la magica naturaleza que nos recuerda que somos sus hijos :)
    Gracias por tus buenos deseos, ¡sean para todos días felices!
    Mi cariño de siempre
    Ro

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Bruja Curandera

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"Aún una vida feliz no es factible sin una medida de oscuridad, y la palabra felicidad perdería su sentido si no estuviera balanceada con la tristeza. Es mucho mejor tomar las cosas como vienen, con paciencia y ecuanimidad"

〜※Carl Jung※〜