miércoles, 8 de febrero de 2012

Escribir Cuento de Terror 5


Los temas más utilizados
Joan Escudé González

Los temas recurrentes en los relatos fantásticos y de terror pueden resumirse en seis grandes grupos, que, a su vez, se subdividen en distintos pequeños temas más definidos y concretos. Son los siguientes:

-La muerte
-La pérdida de la integridad física y/o psíquica
-El Mal
-El subconsciente y el inconsciente
-El propio cuerpo
-Los hechos cotidianos

La muerte

Indudablemente, unos de los grandes temas de la literatura de terror es la muerte. Esta temática no hace más que trasladar al papel el gran interrogante del sentido de la vida, ¿qué ocurre después de la muerte?

Las respuestas literarias en forma de personaje han sido:

-EL FANTASMA: seres espectrales que aparecen en los lugares donde vivieron y llegan a ser presencias siniestras que alteran el orden de los vivos. Sus acciones tienen a menudo un carácter vengativo o justiciero. Son cuentos de fantasmas todas las ghost stories, evidentemente, y muchos otros cuentos de Lovecraft, Poe, Hoffmann, etc. Es posible que haya sido el recurso más utilizado de todos los tiempos.

-EL NO-MUERTO: seres que no han podido alcanzar la paz del descanso eterno y que, en su paseo patético por el mundo de los mortales, son una amenaza permanente para la estabilidad psíquica de todos los que se encuentran con ellos, ya que, generalmente, se alimentan de los seres humanos vivos para mantener su estado de supervivencia entra la vida y la muerte. En este grupo se sitúan, entre otros, los vampiros, las momias, los muertos vivientes, los necrófagos etc. Los grandes cuentos que utilizan la figura del no-muerto son "El vampiro" de Polidori, "Vampirismo" de Hoffmann, "Berenice" de Poe, y muchos otros.

La pérdida de la integridad física y/o psíquica

De hecho, este apartado es un derivado del anterior. Los humanos tenemos miedo a nuestra muerte, no queremos morir, ya que la muerte supone el fin de la existencia, y encontramos inconcebible que el mundo siga sin nosotros, sin que nosotros podamos conocer. Al fin y al cabo, todo se reduce a lo mismo, queremos conocer y la muerte supone el fin del conocimiento. Por eso uno de los grandes sueños de los hombres ha sido la inmortalidad.

Por otro lado, otro de los grandes temores es una vida de sufrimiento. Es enorme el terror que tenemos a las torturas y a que nos infrinjan sufrimiento. El dolor físico es un recurso muy utilizado y las macabras descripciones de este sufrimiento siempre nos producen escalofríos.

La vertiente psíquica de este sufrimiento se corresponde con la pérdida de la razón, capacidad que nos diferencia de las bestias y que supone uno de los nuestros más preciados tesoros. Este argumento se tratará más profundamente en los temas del subconsciente. Diversos cuentos de Poe como "El pozo y el péndulo" o "La máscara de la Muerte Roja" y de Maupassant, como "El Horla", "Él" o "¿Quién sabe?" ilustran claramente este temor.

La encarnación del mal

El Mal existe, y el Mal es portador de terror. La tradición cristiana crea la figura del Diablo, un ser astuto que engaña a los humanos y les impone, a menudo, su ley. Muchas narraciones de terror incorporan la figura del Diablo como personaje decisivo y convierten el pacto con el Diablo en un tema importante dentro del género.

Derivado de este pacto, se encuentra el argumento típico de los tres deseos, por los que se da a cambio algo valioso o nada, depende de la criatura mágica que los conceda.

La temática del pacto con el diablo es tratada en cuentos como "El pacto" de Sir Dominick de Sheridan Le Fanu o "El huésped siniestro" y "Bárbara Roloffin" de Hoffmann

El inconsciente

La narrativa de terror siempre se ha preocupado de lo que pasa en el interior de sus personajes, porque es este aspecto el más interesante y el que aporta más elementos patéticos al relato.

Hablar de miedo significa hablar de la mente, que es su motor y receptáculo al mismo tiempo, una mente que puede trastornarse por los efectos del terror y conducir al individuo hasta los límites de la locura.

Podemos citar diversas manifestaciones de este trastorno mental producido por y para el miedo:

-EL DOBLE: este recurso plantea el pánico que el individuo siente ante la presencia de otro yo que reposa en el fondo del personaje, depositario de su personalidad oculta y dispuesto a saltar en cualquier momento al mundo exterior para ocupar el lugar de su propio creador. Los cuentos más famosos que tratan este tema son "El hombre de arena" de Hoffmann y "William Wilson" de Poe.

-LA PÉRDIDA DE LA IDENTIDAD: recurso que muestra el terror atávico del ser humano, que se aterra con la sola idea de convertirse en otra persona. Dentro de este grupo podemos situar muchos casos de locura, y también las transformaciones físicas, a través de las cuales se ilustra el pánico a la transmutación y sus terribles efectos. Grandes cuentos que utilizan ese recurso son "La historia del difunto señor Elvesham" de Wells y "El clérigo malvado" y "El ser en el umbral" de Lovecraft.

-LA EXPERIMENTACIÓN HIPNÓTICA: la obsesión de experimentar, producto de los avances científicos del siglo XIX, hace que la literatura incorpore la figura del científico loco, que es capaz de crear seres deformes o de experimentar peligrosamente con el inconsciente de otros personajes. Ejemplos de este tema son cuentos como "La luz interior" de Machen, y numerosos cuentos de Hoffmann, gran admirador del magnetismo.

El propio cuerpo

Cuando los relatos basan su eficacia narrativa en la presentación inquietante del pánico que puede producir algún miembro del cuerpo humano, la sorpresa para el lector es contundente, quizá porque no hay nada más trastornador como la visión, transformada pero posible, de un elemento tan conocido y tan próximo a nosotros como nuestro propio cuerpo.

Este recurso y el que se trabaja en el siguiente apartado, basan su efectividad en la transformación de nuestro espacio cercano. Su finalidad es transportar lo fantástico terrorífico a un ámbito que nos afecte profundamente. Cuentos centrados en elementos del propio cuerpo son "La mano" y "La cabellera" de Maupassant

Los hechos cotidianos

El género, en su estado más moderno, tuvo que buscar motivos diferentes para hacer crecer el miedo, para despertar el interés de un lector nuevo que, heredero de las conquistas del ser humano en el campo del conocimiento, ha quedado ya inmunizado contra fantasmas, momias y vampiros.

Quizá algunos piensen que la literatura contemporánea ha recurrido a temas más banales, pero sin duda son temas más próximos al lector, que es el verdadero destinatario de la literatura. Indudable maestro del terror en la vida cotidiana fue M. R. James, del que autores posteriores como Lovecraft o Machen aprendieron a crear el terror en cualquier lugar.


1 comentario:

  1. Siento debilidad por los fantasmas y también por el terror psicológico, ese que te acerca inevitablemente a la locura...

    Un abrazo sin terror!

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Bruja Curandera

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"Aún una vida feliz no es factible sin una medida de oscuridad, y la palabra felicidad perdería su sentido si no estuviera balanceada con la tristeza. Es mucho mejor tomar las cosas como vienen, con paciencia y ecuanimidad"

〜※Carl Jung※〜