domingo, 20 de septiembre de 2009

Despedida



Era la despedida. Lo intuía, lo había sentido en la boca al despertar cuando al mirarme probaste un poco de aire sin soltarlo. No me tocaste, tal vez yo ya era un recuerdo para entonces.

Nos sentamos, uno frente al otro, sin ninguna palabra sobre la mesa. Yo tomaba el café negro en una de las pequeñas tazas que te había traído de mi primer viaje y tú, como para sustituir carencias, bebías en un enorme jarro, el de siempre, lo de siempre: café tibio, con leche y mucha azúcar.

Mientras te observaba desperdiciar nuestros últimos minutos hundido en un papel al que poblabas de minúsculas cruces rojas, me preguntaba si había algo, además de tu cáncer, que nos hubiera unido estos años. Cuidarte era mi profesión y mi gusto. Pero tú nunca quisiste una enfermera. Tampoco una mujer.

Cuando mi café era ya sólo un pequeño charco frío, pensé en marcharme, pero antes quise mirar, despedirme de todo: tu silla preferida, del libro sobre el tiempo, de la ventana que no daba a ningún lado. Adiós, te dije. Me acerqué para besarte pero cerraste la boca: tal vez no querías quedarte con ningún sabor amargo.

Te acompaño al metro, me dijiste. Al salir de la casa tomaste mi mano en silencio. Caminabas aprisa, me llevabas detrás de ti como a una niña que se ha resignado ir al colegio. En la estación, nos paramos al final del pasillo. Por dos o tres minutos me quedé inmóvil, esperando tu adiós, que me sacaras de tu vida. Y lo hiciste de la manera más inesperada y dolorosa: sin mirarme, me soltaste, diste dos pasos y te lanzaste sobre las vías. No hubo tiempo de parar el tren, detenerte.

No pude, no he podido despedirme. Todas las noches tu imagen deshecha me despierta.

Mónica Sánchez Escuer

México

8 comentarios:

  1. Oh! Menuda despedida! Nos dejaste sin palabras (pero eso, a veces, no es malo)

    Gracias por compartir esta y otras muchas historias con todos nosotros, querida Ro.

    Saludetes gatunos!

    ResponderEliminar
  2. Hola Gatera de Rumbo:
    Si, es una historia que mueve emociones y ese es parte del arte de la narrativa.

    Te envío cariños

    Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ-Ro-Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

    ResponderEliminar
  3. Final expeditivo y sorprendente. Como dices, el mover emociones es parte del arte de la narrativa, y en este caso, Mónica Sanchez ha sabido dosificar la intensidad del relato de forma adecuada hasta llegar al clímax.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  4. Martikka:
    Gracias por tu comentario.

    Te envío un abrazo a la distancia
    Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ-Ro-Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

    ResponderEliminar
  5. NO VOT A COMENTAR SOBRE LA ENTRADA , TENGO UNA DUDA . TENGO MUCHAS HISTORIAS DE LA CALLE , Y LAS PUEDO RELATAR HOY MISMO,. PERO RO ME DA VERGUENZA , POR TODO LO MALO QUE HICE . YO ME ESTOY RECUPERANDO DEL ALCOHOLISMO, A VECES RECAIGO Y Y DE CADA CRISIS SALGO FORTALECIDO , PERO NO ME ANIMO A PUBLICAR HISTORIAS MIAS , RO, TENGO HISTORIAS PARA ESCRIBIR UN LIBRO , PERO NO ME ANIMO , ¡ QUE CONSEJO ME DAS?

    ResponderEliminar
  6. Hola Miguel:
    Te diré lo que nos comenta nuestro profesor de Narrativa: "todas las historias que aquí se leen son consideradas ficción". Es bien sabido que en parte las cosas que escribimos llevan algo de nuestras vivencias, así que tal vez te sientas más cómodo narrando en tercera persona, algo así:
    "Ella apuró la copa de licor, el alivio que experimentó su cuerpo, quedó mezclado con el sentimiento de culpa que se apoderó de su mente por toda la noche, entonces quiso conjurarlo, y bebió el resto contenido en la botella, su culpa quedó adormecida, pero su alma lloró…”

    Bueno, es una idea.

    ¡Anímate, tallando lápiz se aprende!
    Besos

    Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ-Ro-Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

    ResponderEliminar
  7. El último párrafo tiene un ritmo cojonudo (me he vuelto obseso del ritmo) y con final de muerte e impacto, como a mi me gusta ;)

    ResponderEliminar
  8. Hola Pejooe:
    Comparto tu opinión al igual que la de Martikka, sobre este post.
    Que bien que te decidas a dar "chicharrón" como decimos coloquialmente por acá (muerte=final de impacto) a tus personajes... a mi también me gusta (aquí risa maliciosa); el ritmo es la clave y hay que dejarse llevar, fluir con la narración.
    Sigue pendiente esa caña, anótame en lista, por que más temprano que tarde regresaré a Madrid y nos iremos de movida ja ja ja ja
    Abrazo apretado

    Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ-Ro-Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

    ResponderEliminar

Bruja Curandera

Enlace

"Aún una vida feliz no es factible sin una medida de oscuridad, y la palabra felicidad perdería su sentido si no estuviera balanceada con la tristeza. Es mucho mejor tomar las cosas como vienen, con paciencia y ecuanimidad"

〜※Carl Jung※〜