lunes, 2 de marzo de 2009

El Fusilamiento


-No vuelvas a decirlo-le amenacé- No vuelvas a decirlo-
Se quedó mirándome, hizo una mueca insignificante, absolutamente indescifrable y antes de que pudiera responderme nada, volví sobre el asunto:
-No vuelvas a decirlo nunca más-
Hubo un silencio que yo aproveché para llenar de humo y él aprovechó para llenar de nada. Hubo un montón de tiempo hueco: él sentado frente a mí y yo sentada frente al desafío.
En el bar, no sé, a mí me pareció que las horas no pasaban por allí. Pero comenzaron a apagar las luces y el camarero a acercarse con la cuenta, así que pudo haber pasado media hora o toda la noche. Pude haber encendido 3 cigarrillos o fumar un paquete entero. Entré en el destiempo, en un no saber ni querer saber. Sólo permanecer. Y quedé fotografiada.
Hubo que irse. ¡Dios mío...hacia dónde y hacia qué!
Lo había acorralado, evidentemente. Lo había despojado de las palabras: al menos de las que tenía amontonadas para fusilarme. Y yo allí, asesinada por las palabras. Si no hubiera tenido la genial idea de desarmarlo de ellas. Habría caído en un interminable abismo que iba desde la cima de la esperanza hasta la destrucción fatal. Planeando como un avión, envuelta en llamas.
Íbamos mirando las baldosas de la vereda, como si pensáramos que debajo de ellas había un buen lugar donde meterse esa noche.
No sé cuántas calles anduvimos así, a la deriva. Es increíble cómo una deja de medir el tiempo y la distancia cuando el corazón se vuelve loco.
Yo al fin me detuve, le di un beso en la mejilla, llamé un taxi y le dije hasta mañana.
Lo dejé inmóvil, clavado en una esquina, que se volvió nada desde la ventanilla del auto.
Llegué a casa, me desplomé en la cama y desperté al amanecer, con la ropa puesta y la cartera colgada del hombro.
Había sobrevivido.
Eso creí, hasta que de camino a la cocina, vi una carta asomando debajo de la puerta.
Sólo decía HE DEJADO DE AMARTE.
Si. Fui fusilada al amanecer.

Colaboración de Titina Castro
Imagen Pedro Lira Rencoret

2 comentarios:

  1. Nos ha gustado este relato. Parco, poético, manejado con mucho tino. Luce como esas obras que ahn sido hechas para mostrar que el arte existe.
    Felicitaciones por él tanto a Ro como a la autora.

    ResponderEliminar
  2. Coincidimos, este es uno de los posteos que mas he disfrutado.
    Gracias por compartir tus comentarios.
    Abrazo
    Ro

    ResponderEliminar

Bruja Curandera

Enlace

"Aún una vida feliz no es factible sin una medida de oscuridad, y la palabra felicidad perdería su sentido si no estuviera balanceada con la tristeza. Es mucho mejor tomar las cosas como vienen, con paciencia y ecuanimidad"

〜※Carl Jung※〜